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5 Abril 2020
La fibromialgia es una enfermedad principalmente conocida por el dolor, la fatiga y el impacto que causa en la vida de una persona, y además hay varios factores pueden aumentar el sufrimiento y el dolor de las personas que la padecen. Muchas pacientes comentan que los cambios de clima les hacen sufrir más dolor, que notan mucho más el frío llegando a ser insoportable y tiritar mientras que el resto de personas de la misma habitación se encuentran solo frescas, lo mismo refieren del calor, llegan a sentir que se asfixian y sudan cuando los demás solo notan un poco de calor. Notan la humedad de un modo molesto que intensifica sus dolores articulares y un aire acondicionado puede hacer que un paciente con fibromialgia se sienta bastante mal.
Las pacientes dicen que sienten como si tuviesen el “termostato roto”.
Está demostrado con estudios científicos que el clima, la presión, la altitud y la humedad pueden provocar cambios en los músculos y los tejidos, esto provoca diferentes reacciones en el cuerpo humano. Así pues, poder controlar el clima y la temperatura ambiente sería ideal para evitar dolor y malestar a los pacientes. Lo más adecuado para evitar el aumento del dolor es un clima estable con una temperatura más bien un poco fresca pues es más fácil controlar un poco de fresco con una manta o jersey que controlar el calor, pues hay que recurrir a ventiladores con molestas corrientes o a aparatos de aire acondicionado que resecan mucho el ambiente y nos pueden traer otras afecciones y molestias.
Muchas personas que vivían en climas duros (por frío o por calor) cuentan que han llegado a tener que hacer un cambio de lugar de residencia para mejorar algo sus padecimientos por la fibromialgia. Pero por desgracia no todos los pacientes tienen esa posibilidad y tienen que sobrellevar como pueden el vivir en climas muy poco idóneos para esta enfermedad.
En conclusión, el clima es un factor que contribuye al aumento del dolor y otros síntomas como la fatiga, el dolor muscular y articular, provoca dolor de cabeza, mal sueño, etc.
Esto es lo que diferentes condiciones climáticas provocan en nuestro cuerpo
Clima cálido
La enfermedad hace aumentar la temperatura del cuerpo y de los músculos. Además, cuando el cuerpo sufre temperaturas altas pierde más agua fácilmente y esto hace que las personas se cansen más rápidamente. La única acción positiva del calor es que el cuerpo es más flexible y el riesgo de lesiones disminuye. Es por eso que las personas tienen que hacer un calentamiento antes de hacer ejercicio o practicar deportes.
Clima frío
El frío disminuye la temperatura del cuerpo, y cuanto más frío menos flexibles son los músculos. El frío hace que el cuerpo queme calorías más rápidamente y se cansa más fácilmente y tiene menos resistencia para completar una actividad.
Los pacientes de fibromialgia reportan peores crisis cuando la temperatura es baja. Todos los estudios indican que los síntomas se agudizan cuando el cuerpo se enfría y el dolor depende del grado de fibromialgia que tenga el paciente.
Los pacientes con fibromialgia no son los únicos que sufren debido al clima, ya que las personas con artritis reumatoide, esclerosis múltiple y osteoartritis también sienten más dolor cuando su entorno es más frío. El 90% de los pacientes coinciden en señalar en los estudios que el clima frío es uno de los síntomas con más impacto en la fibromialgia, aunque desafortunadamente la temperatura no es la única condición climática que afecta a las personas con fibromialgia, también el viento, la lluvia, la humedad y la presión barométrica son factores que les afectan.
La humedad
La presencia de vapor de agua en el aire es lo que se conoce como humedad. Por lo tanto, tiene mucho sentido cuando las personas con fibromialgia o enfermedades reumáticas dicen que les afecta, porque la humedad hace que baje la temperatura del cuerpo y hace que el ambiente sea más pesado. Cuando sube el nivel de humedad los pacientes informan que sufren más dolores de cabeza, rigidez, dolor generalizado y brotes.
Lluvia
La lluvia es agua, incluso la nieve es una forma de lluvia que puede afectar a las personas. Cuando llueve o nieva aumenta significativamente la humedad y baja la temperatura y en estos casos las personas informan que el dolor y la fatiga se agravan.
Presión barométrica
Esta es la medida del aire que está a nuestro alrededor. En los días cálidos, el aire es alto, pero en uno frío las presiones barométricas descienden. Esto produce dolores musculares y dolores articulares.
El viento
El viento suele ser causa de una caída en la presión barométrica y esto puede provocar que las personas se quejen de tener fatiga, dolores de cabeza y dolores musculares.
Altitud
A medida que ganamos altitud el oxigeno hay menos oxigeno disponible y nuestro organismo tiene más difícil respirar y oxigenarse con lo que vamos a cansarnos mucho antes y nos va a costar mucho más recuperarnos de un esfuerzo. Si además estamos tomando medicación restaremos más oxigeno a nuestro organismo acrecentando las dificultades. En zonas de más altitud los pacientes informan que sienten más dolores musculares y dolores de cabeza.
Consejos para pacientes con fibromialgia
Como hemos visto todos los cambios de temperatura, variaciones climáticas, modificaciones en la presión atmosférica, humedad, etc. afectan a nuestro cuerpo por lo que lo más indicado para los pacientes de fibromialgia y enfermedades reumáticas sería vivir en una zona con un clima templado y con pocas variaciones climáticas en el que pueda mantenerse cómodo.
Aunque no siempre es una posibilidad realizable para los pacientes el cambiar de domicilio hay más cosas que podemos hacer para reducir el impacto del clima sobre nuestro organismo.
Manténgase siempre hidratado:
La hidratación es un hábito muy importante para todas las personas. Beba mucha agua, la cantidad depende del ejercicio o trabajo que haga, a más esfuerzo o requerimiento físico, más pérdida de agua y más necesidad de reponer y también del lugar donde viva, si vive en áreas más cálidas necesitará beber más agua. Convierta tomar agua en un hábito, hágalo continuamente, no importa si no siente sed, beba de todos modos. Pero no beba alcohol, nada en absoluto, es lo peor para su dolor y en combinación con algunos medicamentos puede ser letal, evite las bebidas muy frías, las que tienen una gran cantidad de azúcar y las bebidas gaseosas. Debe tomar agua antes, durante y después de cada actividad o esfuerzo que realice. Tenga una botella de agua siempre a mano, hay botellas especiales para llevar siempre consigo en las que puede llevar su propia agua de casa y tenerla siempre a mano.
Esté siempre fresco:
Use ropa suelta, cómoda y fresca. Dese varias duchas frías a lo largo del día. Si se lo puede permitir, haga instalar un aparato de aire acondicionado con control de humedad e ionización del aire, si no se lo puede permitir o ya tiene instalado un acondicionador pero no tiene la última tecnología en filtrado y control de humedad, compre un purificador de aire, es mucho más económico y además de mantener el aire de su casa libre de alérgenos, polvo, humo, etc. refrescará la habitación en la que lo tenga puesto. Vaya a nadar, es un gran ejercicio con poca exigencia física y nulo impacto articular y si siente dolor puede ser una buena idea ponerse hielo para enfriarse si lo soporta y no le hace sentir peor. De paseos, si es posible por el campo, algún parque o zona con vegetación para respirar aire fresco, evite las horas centrales del día para sus paseos, hágalos al amanecer o al anochecer.
Comodidad:
Busque siempre sentirse cómodo en el lugar en que se encuentre. Elija su ropa de acuerdo con el clima. Si está en un clima caluroso, trate de usar ropa ligera y colores claros que atraen menos el calor, que su ropa sea de tela ligera y fresca. Trate de llevar pantalones cortos o faldas frescas y camisetas. Si se encuentra en un ambiente frío, use chaquetas, pantalones largos y guantes y gorro si lo necesita, no se fije nunca en como visten los demás, es su comodidad lo que cuenta.
Ejercicio:
Hacer ejercicio le hará estar más sano y fuerte para lidiar con su enfermedad. Si no puede ir a un gimnasio, las asociaciones de enfermos de fibromialgia que hay en cada ciudad y pueblo suelen organizar clases de ejercicios adaptados a su enfermedad y posibilidades dirigidos por profesionales, si no puede ir a alguna de ellas, haga ejercicio en casa pero hágalo, siempre dentro de sus posibilidades y sin agotarse, pero no deje de hacer algo de ejercicio. Salga a pasear evitando el clima extremo para mover sus articulaciones, oxigenar su cuerpo y ejercitar sus músculos. Si puede, vaya regularmente a la montaña cuando haga buen tiempo, su cuerpo agradecerá el cambio y la mayor exigencia por la altitud le hará oxigenarse mejor y fortalecerse.
El ejercicio regular ayudará a su cuerpo a estar sano y relajado. Pero tenga en cuenta que el ejercicio extremo no es buena idea para las personas con fibromialgia. No se esfuerce hasta el límite para evitar el agotamiento y el dolor que le conducirán a una crisis.
Le ayudo a sanar, brindándole conocimiento y herramientas. Experto en enfermedades reumáticas, artritis, fibromialgia, fatiga crónica y dolor crónico. Cuento con un magnífico equipo multidiciplinar de almas rebeldes, tenemos en común los huevos y las patatas fritas patreon.com/karimanesr